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CGRS Denounces Rule Shutting Down Access to Asylum

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Jul 15, 2019


​En español abajo

The Center for Gender & Refugee Studies (CGRS) denounces the new interim final rule announced by the Departments of Justice and Homeland Security today, which will deny asylum to those seeking protection at our southern border if they do not first apply for asylum from a third country while en route to the United States. This new rule will effectively slam the door on asylum seekers at the U.S.-Mexico border, including unaccompanied children traveling alone, and marks yet another shameful attempt by the Trump Administration to rewrite our immigration laws and turn its back on refugees.

The new rule will essentially relocate the humanitarian crisis at the U.S.-Mexico border further south, shifting responsibility to countries that are less well-resourced than the United States and ill-equipped to address the urgent needs of asylum seekers. The Trump Administration attempts to justify the rule by noting that all Central American countries, as well as Mexico, are parties to the 1951 Refugee Convention and the 1967 Refugee Protocol. However, having signed on to the Convention or the Protocol does not guarantee a robust and fair asylum system that upholds the principles of those human rights treaties and ensures adequate protection for those fleeing life-threatening violence.

Individuals seeking asylum at the southern border typically pass through Mexico and one or more of the Northern Triangle countries of El Salvador, Guatemala, and Honduras. These countries are experiencing unprecedented levels of gang- and gender-related violence that have forced thousands of women, children, and families to flee their homes. The governments of these countries have failed to protect their own citizens and certainly do not have the capacity to offer safe haven to asylum seekers fleeing persecution in neighboring countries. In fact, migrants are particularly vulnerable to violence and poverty in Mexico and the Northern Triangle. Asylum seekers stranded in Mexico under the Trump Administration’s forced return and metering policies have been kidnapped and assaulted by cartels, and many have become homeless.

“Women and children fleeing persecution are not required to seek asylum in the first country in which they set foot,” CGRS Gender Asylum Campaign Director Kate Jastram said today. “In fact, our laws make it clear that individuals may apply for asylum regardless of where they enter the United States and how they get there. The new interim final rule is blatantly illegal and will endanger the very lives of those who seek protection at our border. Instead of abdicating our moral and legal responsibilities to refugees, the United States should advance real solutions that address the humanitarian challenges in our region.”

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CGRS rechaza nueva regla que cierra las puertas para acceder al asilo
Lunes, 15 de julio de 2019

El Center for Gender & Refugee Studies (CGRS) rechaza la nueva regla final interina anunciada hoy por los Departamentos de Justicia y Seguridad Nacional, la cual le negaría la posibilidad de buscar asilo a aquellos que buscan protección en nuestra frontera sur si no aplican primero para recibir protección en algún tercer país en el que hayan transitado en camino a Estados Unidos. Esta nueva regla le cerrará las puertas a solicitantes de asilo en la frontera EE.UU.-México, incluyendo a menores no acompañados, y representa el último intento de la administración Trump de reescribir nuestras leyes migratorias y darle la espalda a los refugiados.

La nueva regla esencialmente traslada hacia el sur la crisis humanitaria existente en la frontera E.E.U.U.-México, pasándole la responsabilidad a países que tienen menos recursos que Estados Unidos, y están mal equipados para atender las necesidades urgentes de quienes buscan asilo. El gobierno Trump pretende justificar esta regla al notar que todos los países centroamericanos, al igual que México, son partes de la Convención de Refugiados de 1951 y el Protocolo sobre el Estatuto de Refugiados de 1967. Sin embargo, el haber firmado la Convención o el Protocolo no garantiza un sistema de asilo robusto y justo que defienda los principios contenidos en dichos tratados de derechos humanos y garantice la protección idónea para aquellos que huyen por sus vidas de la violencia.

Las personas que buscan asilo en la frontera sur usualmente deben atravesar México y uno o más de los países del Triángulo Norte de El Salvador, Guatemala y Honduras. Estos países atraviesan niveles de violencia de pandillas y violencia de género sin precedentes que han forzado a miles de mujeres, niños y familias a escapar de sus hogares. Los gobiernos de estos países han fallado en defender a sus propios ciudadanos y ciertamente no tienen la capacidad de ser un refugio para los solicitantes de asilo que huyen de la persecución en los países vecinos. Más aún, los migrantes son particularmente vulnerables a la violencia y la pobreza en México y el Triángulo Norte. Solicitantes de asilo que se han visto atrapados en México bajo las políticas de retorno forzado y conteo de la administración Trump, han sido atacados y secuestrados por carteles, y muchos esperan en México sin tener un lugar en donde dormir.

“Las mujeres y niños que huyen de la persecución no tienen la obligación de solicitar asilo en el primer país que visitan”, dijo hoy Kate Jastram, directora de la Campaña de Asilo de Género de CGRS. “De hecho, nuestras leyes claramente establecen que las personas pueden buscar asilo sin importar cómo llegaron o ingresaron a este país.  La nueva regla final interina es claramente ilegal y pondrá en peligro las vidas de quienes buscan protección en nuestras fronteras. En vez de deshacernos de nuestras responsabilidad legales y morales con los refugiados, Estados Unidos debe avanzar soluciones reales que aborden la situación humanitaria de la región”.