Groups File Federal Lawsuit Challenging Trump Administration’s So-Called ‘Safe Third Country’ Asylum Policy

Wednesday, January 15, 2020


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The American Civil Liberties Union, National Immigrant Justice Center, Center for Gender & Refugee Studies, and Human Rights First filed a federal lawsuit today challenging the Trump administration’s policies regarding so-called “safe third country” agreements with Guatemala and other nations that force people fleeing for their lives to seek asylum in the same dangerous region they fled.

The policies block asylum seekers from ever receiving a chance at asylum in the U.S. They are instead being sent to Guatemala — and soon to El Salvador and Honduras. These countries are plagued by epidemic violence, instability, and ill-equipped asylum systems.

People have the legal right to apply for asylum in the U.S. unless they can be sent to another safe country via a valid agreement. However, the country must first provide “access to a full and fair procedure for determining a claim to asylum” in order to qualify as safe. These countries fail to meet that standard.

“The Trump administration has created a deadly game of musical chairs that leaves desperate refugees without a safe haven, in violation of U.S. and international law,” said Katrina Eiland, an attorney with the ACLU’s Immigrants’ Rights Project. “The administration is illegally trying to turn away asylum seekers and pass the buck to other countries that can’t protect them.”

The lawsuit, U.T. v. Barr, was filed in U.S. District Court in Washington, D.C. It cites violations of the Refugee Act, Immigration and Nationality Act, and Administrative Procedure Act. Plaintiffs are asylum seekers who fled to the U.S. and were unlawfully removed to Guatemala, as well as organizations that serve asylum seekers. They include:

  • U.T. is a gay man from El Salvador who fled his country for the U.S. after being threatened by an MS-13 gang member. He fears he will be attacked or killed for his sexual orientation if he tries to live openly as a gay man in his home country. He traveled through Guatemala en route to the U.S. and was subjected to homophobic harassment in Guatemala. When he got to the U.S., border officials said he was being removed to Guatemala, where he also fears homophobic persecution.
  • M.H. is a Honduran mom who fled to the U.S. with her young daughter. Her common-law husband and her sister-in-law worked in the transportation business in Honduras and were forced to pay local gangs in order to work. They were both murdered. Fearing for their safety after being threatened, M.H. and her daughter fled to the U.S., only to be sent back into danger.
  • Las Americas Immigrant Advocacy Center (“Las Americas”) is a nonprofit legal services organization based in El Paso, Texas, that is dedicated to serving the legal needs of low-income immigrants, including asylum seekers. 
  • The Tahirih Justice Center is the largest national direct service and policy advocacy organization focused on assisting immigrant women and girls fleeing violence.

“The plaintiffs’ cases illustrate how callous the Trump administration’s attacks on the asylum system have become, and how far we have drifted from our own values as a country,” said Ruben Loyo, litigation attorney at the National Immigrant Justice Center. “Because of this illegal rule and the administration’s perverted application of the ‘safe third country’ label, the U.S. is slamming the door on individuals fleeing life-threatening conditions and sending them back to a country where they have no guarantee of safety and security. Instead, the plaintiffs and other asylum seekers often have no choice but to return to their home country where they are exposed to further harm and displacement.”

Defendants include U.S. Attorney General William Barr, as well as other officials from the Departments of Justice, Homeland Security, among others.

“The administration’s policy is as senseless as it is unlawful and puts asylum seekers directly in harm’s way. By sending vulnerable people to Guatemala, the administration makes a mockery of the United States’ obligations to protect the persecuted, gutting the U.S. asylum system beyond recognition,” said Blaine Bookey, co-legal director of the Center for Gender & Refugee Studies.

Hardy Vieux, vice president/legal at Human Rights First, added, “The Trump administration wants to return the persecuted to their persecutors rather than allow these vulnerable people to seek asylum in our country, the land of immigrants. Not only does this violate the law, it is wrong. There is nothing great about a country that betrays its values in the name of stoking fear and demonizing the innocent. We are taking the administration to court because, politics aside, the law still stands for fairness and justice in our country. Most of us know this; some of us need reminding."

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Grupos presentan demanda federal en contra del supuesto acuerdo de “Tercer País Seguro” suscrito entre el Gobierno Trump y Guatemala
Los solicitantes de asilo están siendo enviados a enfrentar peligros

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), el Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes (NIJC, por sus siglas en inglés), el Centro de Estudios de Género y Refugiados (CGRS, por sus siglas en inglés), y Human Rights First, presentaron una demanda federal el día de hoy en contra de los supuestos acuerdos de “tercer país seguro” suscritos por el gobierno Trump con Guatemala y otras naciones que obligan a las personas que huyen por sus vidas a buscar asilo en la misma región peligrosa de la que escaparon.

Las políticas buscan prevenir que los solicitantes de asilo tengan la oportunidad de recibir asilo en los Estados Unidos, enviándolos en cambio a Guatemala, y pronto a El Salvador y Honduras. Estos países se han visto plagados por niveles endémicos de violencia, inestabilidad, y sistemas de asilo con una infraestructura insuficiente.

Las personas tienen el derecho legal de solicitar asilo en Estados Unidos a menos que puedan ser enviados a otro país seguro a través de un acuerdo debidamente suscrito. No obstante, para poder ser considerado seguro, el país en cuestión debe proporcionar “acceso a un procedimiento completo y justo para determinar una solicitud de asilo”. Guatemala no cumple con este requisito.

“El gobierno Trump ha creado un mortal juego de sillas que deja a refugiados desesperados sin un lugar seguro, lo cual viola tanto la ley de Estados Unidos como la ley internacional”, dijo Katrina Eilan, abogada con el Proyecto de Derechos de Inmigrantes de ACLU. “Es ilegal darle la espalda a los solicitantes de asilo y pasarle la responsabilidad a otros países que no pueden protegerlos”.

La demanda, U.T. contra Barr, fue presentada en la Corte Distrital para el Distrito de Columbia. Invoca violaciones a la Ley de Refugiados, a la Ley de Inmigración y Nacionalidad, y la Ley de Procedimientos Administrativos. Los demandantes incluyen a solicitantes de asilo que llegaron huyendo a Estados Unidos y después fueron removidos ilegalmente a Guatemala, y organizaciones que prestan servicios a los solicitantes de asilo.  Los demandantes incluyen:

  • U.T. es un hombre gay salvadoreño que huyó de su país hacía Estados Unidos después de haber sido amenazado por un miembro de la pandilla MS-13. Teme ser atacado o asesinado por su orientación sexual si intenta vivir abiertamente como un hombre gay en su país. Viajó a través de Guatemala en ruta a Estados Unidos y sufrió acosos homofóbicos mientras transitaba por dicho país. Cuando llegó a Estados Unidos, los oficiales de la frontera le dijeron que iba a ser removido a Guatemala, donde también teme a la persecución motivada por la homofobia.
  • M.H. es una madre hondureña que huyó a Estados Unidos con su niña. Su pareja y su cuñada trabajaban en el negocio de transportes en Honduras y fueron extorsionados por pandillas locales que exigieron cuotas para dejarlos trabajar. Ambos fueron asesinados. Temiendo por su propia seguridad tras haber sido amenazada, M.H. y su hija escaparon a Estados Unidos, en donde luego fueron regresadas al peligro.
  • Las Americas Immigrant Advocacy Center (o “Las Américas”), es una organización sin ánimo de lucro basada en El Paso, Texas, que presta servicios legales a inmigrantes de bajos recursos, incluyendo solicitantes de asilo.
  • El Tahiri Justice Center es la organización nacional más grande de servicios directos y defensa de políticas enfocada en ayudar a las mujeres y niñas inmigrantes que huyen de la violencia.

“Los casos de los demandantes ilustran lo despiadados que se han vuelto los ataques del gobierno Trump en contra del sistema de asilo, y lo mucho que nos hemos alejado de nuestros propios valores como país”, dijo Rubén Loyo, abogado litigante de NIJC. “Por esta regla ilegal, y la manera perversa como el gobierno la ha etiquetado como ‘tercer país seguro’, Estados Unidos está cerrándoles las puertas a los individuos que huyen de situaciones que amenazan sus vidas, y los envía a un país en donde no se les garantiza su seguridad o protección. Por esto, los demandantes y otros solicitantes de asilo no tienen otra opción que regresar a sus países de origen, donde se ven a expuestos a más violencia y desplazamiento”.

Entre los demandados se incluyen al Fiscal General de Estados Unidos, William Barr, así como otros oficiales de los Departamentos de Justicia, y Seguridad Nacional, entre otros.

“Esta política de la administración Trump es tan absurda como lo es ilegal, y pone a los solicitantes de asilo directamente en peligro”, dijo Blaine Bookey, co-directora legal de CGRS. “Al enviar a poblaciones vulnerables a Guatemala, el gobierno se ha burlado de las obligaciones de Estados Unidos de proteger a los perseguidos, destripando al sistema de asilo de este país a un punto que lo hace irreconocible.”

Hardy Vieux, vicepresidente legal de Human Rights First, agregó, “El gobierno Trump quiere enviar a los perseguidos de regreso a dónde están quienes los persiguen en vez de permitir que estas personas vulnerables puedan buscar asilo en nuestro país, la tierra de los inmigrantes. Esto no solo viola le ley, sino que está mal hecho. No hay nada ejemplar de un país que traiciona sus valores en un esfuerzo por avivar miedos y demonizar a personas inocentes. Estamos llevando al gobierno a los tribunales porque, más allá de la política, la ley sigue representando justicia y equidad en este país. La mayoría de nosotros lo sabemos, pero algunos debemos recordarlo.”