Groups Challenge Trump Administration’s Illegal Border Expulsions

Wednesday, June 10, 2020


en español abajo

The American Civil Liberties Union, Texas Civil Rights Project, Center for Gender & Refugee Studies, and Oxfam have filed a legal challenge to the Trump administration’s order restricting immigration at the border based on an unprecedented and unlawful invocation of the Public Health Service Act, located in Title 42 of the U.S. Code.

The order authorizes the summary removal of unaccompanied children without any due process — even if the child is fleeing danger and seeking protection in the United States and shows no signs of having COVID-19. It also authorizes the summary removal of adults seeking protection in the United States. 

The plaintiff, G.Y.J.P., is a 13-year-old girl from El Salvador. Her mother, a former police officer, was targeted by gang members after she refused to cooperate with them. Forced to quickly flee for her life, G.Y.J.P.’s mother was granted legal protection by the United States and now lives here lawfully. The girl sought to join her mother when the gangs began threatening her life. 

When G.Y.J.P. arrived in the United States, she let officials know she was fleeing danger, that her mother lives here, and that she had her mother’s phone number. The officials did not contact her mother and simply removed the girl to El Salvador without a hearing, where she has gone into hiding. 

Under longstanding immigration statutes protecting children and those seeking protection, G.Y.J.P. should have been given shelter in a children’s facility until she could be released to her mother, and she should have had a full and fair proceeding to determine her right to protection in the United States — which would have allowed her to reunite permanently with her mother.

“The Trump administration is hiding behind COVID-19 as a way to send children back to grave danger,” said ACLU attorney Lee Gelernt. “Like Trump’s horrendous family separation policy, the courts should conclude this latest attack on children is illegal.”

The groups are asking the court to declare the use of the order against G.Y.J.P. to be unlawful and allow her to return to have her asylum request heard.

“G.Y.J.P. arrived at our border fleeing unthinkable violence, desperate to reunite with her mother,” said Jamie Crook, CGRS director of litigation. “Under the illegal order, our government sent her right back into harm’s way. The pandemic does not absolve the Trump administration of its legal obligations to children like G.Y.J.P. Numerous countries have shown us that it is possible to protect public health while continuing to uphold the rights of refugees.”

The lawsuit argues that the administration is not authorized to issue the expulsion order under public health provisions in Title 42 of the U.S. Code — provisions that have rarely been used and never in this way. Title 42 does not permit expulsions of non-citizens who are in the United States, nor does it legally allow the removal of children. Besides violating U.S. immigration law, G.Y.J.P.’s expulsion also violates the nation’s international obligations to protect people fleeing persecution and torture.

“This isn’t some ivory tower legal battle,” said Karla M. Vargas, senior attorney with the Texas Civil Rights Project. “In our name, the government used a dog to chase a girl into the river and never even bothered to check if she had a mother. Then sent her back to a country where she fears being killed. The administration’s racist agenda to end asylum for refugees means dismantling basic protections for the most vulnerable children in the world.

The case also cites violations of the Trafficking Victims Protection Reauthorization Act, the Administrative Procedure Act, the Immigration and Nationality Act, and the Convention Against Torture. 

“From our decades of work in Central America, Oxfam knows firsthand the severity of conditions, including persecution and torture, that people are fleeing,”said Noah Gottschalk, Oxfam America humanitarian policy lead. “As a global organization working to end the injustice of poverty, defend human rights, and advocate for and with the world’s most vulnerable people, we are proud to stand alongside our partners to challenge the Trump administration’s continued assault on this country’s legacy as a refuge for people fleeing persecution. This lawsuit is a critical step to begin repairing the damage being done by these harmful attacks against our common humanity.”

The lawsuit, G.Y.J.P. v. Wolf, was filed in federal court in Washington, D.C. The ACLU of Texas and ACLU of D.C. are co-counsel.

--

Grupos presentan demanda en contra de las expulsiones ilegales en la frontera del gobierno Trump
Demanda busca proteger a menores no acompañados afectados por la orden

Washington, D.C. (10 de junio de 2020) — La American Civil Liberties Union, Texas Civil Rights Project, Center for Gender & Refugee Studies, y Oxfam presentaron una demanda retando la orden del gobierno Trump que restringe la inmigración en la frontera invocando, de manera ilegal y sin precedentes, la Ley de Servicio de Salud Pública encontrada en el Título 42 del Código de EE.UU.

La orden autoriza la expulsión de menores no acompañados sin ningún tipo de proceso legal, aun si el menor está huyendo del peligro, busca protección en Estados Unidos, y no presenta signos de tener COVID-19.  También autoriza la remoción sumaria de adultos que buscan protección en Estados Unidos. 

La demandante, G.Y.J.P., es una niña salvadoreña de 13 años. Su madre, una exoficial de policía, fue blanco de las pandillas salvadoreñas luego de rehusarse a cooperar con ellos. Forzada a huir rápidamente por su vida, a la madre de G.Y.J.P. se le concedió protección en Estados Unidos y ahora vive legalmente en este país. La niña buscó unirse a su madre una vez las pandillas empezaron a amenazar su vida.

Cuando G.Y.J.P. llegó a Estados Unidos, le dejó saber a los oficiales fronterizos que estaba huyendo del peligro, que su madre vive en Estados Unidos y que traía consigo su número de teléfono. Los oficiales no contactaron a su madre y, sin darle la oportunidad de tener una audiencia, simplemente la deportaron de regreso a El Salvador, lugar donde ahora se ve forzada a esconderse

De acuerdo con las leyes de inmigración ya bien establecidas que protegen a los niños migrantes y a aquellos que buscan protección, G.Y.J.P. ha debido haber recibido albergue en un centro para la niñez hasta el momento en el que pudiera ser entregada a su madre. También ha debido acceder a un proceso completo y justo para determinar su derecho a recibir protección en Estados Unidos, lo cual le hubiera permitido reunificarse permanentemente con su madre.

“El gobierno Trump se está escondiendo detrás del COVID-19 para deportar a niños y niñas a graves peligros,” dijo Lee Gelernt, abogado de ALCLU. “Al igual que la horrenda política de separación familiar de Trump, las cortes deberán concluir una vez más que este ataque contra los niños es ilegal.”

Los grupos piden a la corte que declare que el uso de la orden contra G.Y.J.P. es ilegal, y le permita regresar para presentar su caso de asilo.

“G.Y.J.P. llegó a nuestra frontera huyendo de una situación de violencia inimaginable, desesperada por reunificarse con su madre,” dijo Jamie Crook, directora de litigio de CGRS. “Bajo esta orden ilegal, nuestro gobierno la envió directo al peligro. La pandemia no exime al gobierno Trump de sus obligaciones legales con niños y niñas como G.Y.J.P. Numerosos países han demostrado que es posible proteger la salud pública sin desproteger los derechos de los refugiados.”

La demanda argumenta que el gobierno no está autorizado para emitir dicha orden de expulsiones utilizando las disposiciones de salud pública contenidas en el Título 42 del Código de EE.UU. como fundamento. Dichas disposiciones rara vez han sido invocadas y nunca de esta manera. El Título 42 no permite la expulsión de no ciudadanos que están en Estados Unidos, ni permite legalmente la remoción de niños y niñas. Además de violar la ley de inmigración de Estados Unidos, la expulsión de G.Y.J.P. también viola las obligaciones internacionales de proteger a aquellos que huyen de la persecución y la tortura.

“Esta no es una batalla legal luchada desde una torre de marfil.” dijo Karla M. Vargas, abogada sénior del Texas Civil Rights Project.  “En nuestro nombre, este gobierno usó a un perro para empujar a una niña hacia el rio y nunca se molestó en verificar si tenía una madre. Después la envió al país en el que teme ser asesinada. La agenda racista de esta administración que busca acabar con el asilo para refugiados conlleva el desmantelamiento de protecciones para los niños y niñas más vulnerables del mundo.”

El caso también argumenta que la orden viola la Ley de Reautorización de la Protección de Víctimas del Tráfico (TVPRA), la Ley de Procedimiento Administrativo, la Ley de Inmigración y Nacionalidad, y la Convención Contra la Tortura.

“Gracias a sus décadas de trabajo en Centroamérica, Oxfam conoce bien la severidad de las condiciones, incluyendo la persecución y la tortura, para aquellos que huyen,” dijo Noah Gottschalk, líder de políticas humanitarias en Oxfam América. “Como una organización global que trabaja alrededor del mundo para acabar con la injusticia de la pobreza, defender los derechos humanos, abogar por y con las poblaciones más vulnerables, nos unimos a esta demanda para retar los continuos ataques del gobierno Trump contra el legado de este país como refugio para aquellos que huyen de la persecución. Esta demanda es un importante primer paso para empezar a reparar el daño que estos ataques han causado a nuestra humanidad compartida.”

La demanda, G.Y.J.P. contra Wolf, fue presentada en una corte federal en Washington D.C. La ACLU de Texas y ACLU de D.C. son corepresentantes.