Federal Appeals Court Strikes Down Trump Policies Restricting Asylum for Immigrants Fleeing Domestic and Gang Violence

Friday, July 17, 2020


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A federal appeals court has struck down Trump administration policies that sought to gut protections for asylum seekers fleeing domestic violence and gangs.

The American Civil Liberties Union and Center for Gender & Refugee Studies (CGRS) challenged the policies that sought to speedily send women and children and other asylum seekers back to countries where they faced brutal violence and death. The U.S. Court of Appeals in Washington, D.C., today upheld key aspects of a lower court ruling against the administration. The case is Grace v. Barr.

“The court rejected the Trump administration’s attempt to obliterate asylum protections. This ruling is a major defeat for the administration’s assault on asylum rights and the law,” said Cody Wofsy, an attorney with the ACLU’s Immigrants’ Rights Project, who argued the case.

The plaintiffs include women who have endured extensive persecution in the form of sexual and physical violence. Fearing they would be seriously harmed or killed, they sought refuge in the U.S., many of them with their young children. But under the new policies, even though government officials found the accounts truthful, they concluded the women did not have a “credible fear of persecution” under the new heightened screening policies and ordered them to be sent back to the countries where they face grave harm.

“Our plaintiffs sought refuge in the United States after enduring unimaginable horrors in their home countries. Today’s decision ensures that the administration cannot just change the rules of the game with the stroke of a pen and deny them the protections to which they are entitled,” said CGRS Legal Director Blaine Bookey. “Importantly, this ruling recognizes that women and others fleeing domestic violence and gang brutality cannot be cast aside as undeserving and must have their claims considered fairly, on a case-by-case basis.”

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Corte federal de apelaciones derriba política del gobierno Trump que restringe el asilo para inmigrantes sobrevivientes de violencia doméstica y de pandillas

Viernes, 17 de julio de 2020 

Una corte federal de apelaciones ha derribado una política del gobierno Trump que buscó acabar con las protecciones para los solicitantes de asilo que huyen de la violencia doméstica o de pandillas.

La Unión de Libertades Civiles Americana (ACLU, por sus siglas en inglés) y el Centro de Estudios de Género y Refugiados (CGRS, por sus siglas en inglés) presentaron una demanda en contra de las políticas que buscan regresar rápidamente a mujeres, niños y niñas, y otros solicitantes de asilo, de regreso a los países donde enfrentaron una violencia brutal y el peligro de la muerte. La Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia en Washington, D.C., reafirmó aspectos claves de la decisión de una corte inferior que había fallado en contra del gobierno con anterioridad. El caso es Grace vs. Barr.

“La corte ha rechazado los intentos del gobierno Trump de acabar por completo con protecciones legales ya establecidas. Esta decisión es una derrota para el ataque del gobierno en contra del derecho de asilo”, dijo Cody Wofsy, el abogado del Proyecto de Derechos de Inmigrantes de ACLU que argumentó el caso.

Las demandantes incluyen a mujeres que han sobrevivido persecución extrema en la forma de violencia física y sexual. Estas mujeres, muchas de las cuales tienen hijos jóvenes, buscaron refugio en Estados Unidos porque temían por sus vidas en sus países. Pero bajo las nuevas políticas, aun cuando los oficiales del gobierno encontraron que sus historias eran creíbles, se decidió que bajo los nuevos estándares estas mujeres no tenían un “temor creíble de persecución” y se ordenó su deportación a países donde enfrentan graves peligros.

“Nuestras demandantes buscaron refugio en Estados Unidos luego de sufrir horrores inimaginables en sus países. La decisión de hoy garantiza que el gobierno no puede simplemente reescribir las reglas del juego para negar protecciones a las que estas personas tienen derecho”, dijo la directora legal de CGRS, Blaine Bookey. “Más importante aún, esta decisión reconoce que las mujeres y otras personas que huyen de la violencia doméstica y brutalidad de las pandillas no pueden ser echadas a un lado, y se deben analizar sus casos justa e individualmente.”